-Hoy voy a comenzar una serie de diálogos que intentarán, de cara a las próximas elecciones del 9 de marzo, mostrar la realidad de algunos partidos políticos que no sean PP, PSOE, IU o nacionalistas --vamos, los más conocidos de siempre, bien por haber accedido al Gobierno o bien por su capacidad de dar la lata--. El primero de la saga va a ser Unión, Progreso y Democracia. -¡Ah! Ése es el que ha fundado la desencantada-o-echada-del-PSOE Rosa Díez junto con Fernando Savater, ¿no? -Efectivamente. Fue constituido oficialmente el 23 de septiembre de 2007, y desde entonces ha tenido un crecimiento espectacular. Tanto es así que va a presentar listas electorales al Congreso y al Senado por todas las provincias españolas, y también al Parlamento de Andalucía.
-Todo un logro. ¿Habrá contado con importante financiación, no?
-No. Según dicen, sus militantes son todos profesionales, al igual que los candidatos a formar parte de las instituciones. Están poniendo parte de sus sueldos a disposición de la causa.
-Difícil de creer. Bueno, ¿y este partido qué propone de diferente? ¿Una alternativa al PSOE que no ponga en peligro la unidad española?
-Básicamente es así. Pero hay mucho más. Parten de la base de la unidad indisoluble de la nación, y a partir de ahí proponen una regeneración democrática. Algunas de sus propuestas son la reforma de la Ley Electoral (para evitar las coaliciones y el mal reparto de escaños que hacen que no gobierne quienes quieren los ciudadanos), la reforma de la Constitución (en favor de una mayor igualdad, evitando por ejemplo la descompensación territorial que han conseguido los nacionalistas), o la puesta en marcha de medidas eficaces para combatir el terrorismo (persiguiendo la legalidad de partidos del entorno de ETA o su financiación).
-Pero ¿es un partido de izquierdas o de derechas? Porque todo eso suena muy conservador para ser un ideario propuesto por una ex-socialista, ¿no?
-Te cito lo que se expone en el manifiesto inicial:
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....."Nosotros no tenemos reparo en declarar que si ser de izquierdas ahora es apoyar en España las exigencias nacionalistas o separatistas, la asimetría regional o el diálogo político con los terroristas, y en política exterior tener como referentes a Fidel Castro o Chávez… entonces somos de derechas. Y que si pertenecer a la derecha exige considerar la homosexualidad una enfermedad (y el matrimonio entre personas del mismo sexo una indecente aberración), un delito el aborto o la experimentación genética con fines curativos, y tener a los padres por exclusivos responsables de la formación ética de sus hijos aún en cuestiones cívicas, además de estar obligados a apoyar la invasión de Irak, o a considerar inalterable la distribución de la renta y resignarse ante la pobreza de millones de hombre y mujeres… pues entonces no habrá más remedio que ser de izquierdas".
.Se definen a sí mismo como "progresistas", más allá de la identificación con la izquierda o con la derecha.
-Vamos, unos progres moderados.
-Sí. Pero su tinte de "radicalidad" sí lo tienen, sobre todo en materia religiosa. Buscan la "separación real Iglesia-Estado" (¿no existe ya?), la revisión de los Concordatos con la Santa Sede y la eliminación de la religión del ámbito público (léase público como depediente de la Administración del Estado). Esto pasa por suprimir definitivamente la religión de la escuela, entre otras medidas.
-Bueno, por lo menos ahora se les ve coherentes en sus propuestas y en su forma de enfocar la política, ¿no?
-Hasta ahora sí. Veremos a ver si tienen éxito en las urnas, algo que pasa por atraer el voto desencantado con el PSOE (que ve a este partido como un peligro para la unidad de la nación, sobre todo en sus concesiones terroristas --pueden llevarse parte de la tarta en el País Vasco--) o el voto que apoyaba al PP simplemente porque era la única alternativa no nacionalista-federalista-desintegradora del régimen constitucional.